Del IT a la cocina fusión: la historia del chef Quirke y su Pickles

Pickles e UNOX

En el centro histórico de Nantes, la joya de las ciudades de la Bretaña y capital de la Antigua Loira, existe un restaurante en el que el concepto de fusión se expresa a partir del ambiente, al mismo tiempo bucólico y refinado.

Se trata del Pickles, un neo-bistrot en el que la cocina consigue combinar la tradición de los ingredientes del territorio de la campaña británica circunstante con la innovación de los sabores más rebuscados, provenientes de Italia, Asia, Norte de África y Gran Bretaña.

El dueño y guía del Pickles es el chef Dominic Quirke, figura emblemática con un largo pasado a sus espaldas de 14 años entre Londres y París como consultor del sector IT, periodo durante el cual su pasión por la cocina nunca dejó de crecer, hasta explotar en la decisión de dedicarse por completo a ello para aprender y elaborar un estilo personal y alcanzar el objetivo de abrir un restaurante suyo por completo.

El Pickles es capaz de albergar 40 cubiertos, ofreciendo a los comensales lo mejor de los productos locales, ya sea de carne como de pescado, cocinados siguiendo la tradición culinaria francesa enriquecida de sabores y consistencias provenientes del extranjero, incluso de países muy lejanos. Como el mismo Quirke nos cuenta: “Mis viajes a Asia, mi origen británico y la experiencia madurada durante 6 años entre hornos y cocinas han dado vida a una cocina fusión, investigada y precisa, siempre en busca de la máxima exaltación de los sabores, preservando el verdadero origen local de los ingredientes”.

Antes de abrir el Pickles, Dominic Quirke ha tenido la oportunidad de formarse y trabajar para distintos chefs de fama y talento, desde Jerome Banctel y Gilles Choukroun a Inaki Aizpitarte, desde Laurent Philippe a Audiot Cocardon. Su camino hacia el éxito sin embargo tuvo inicio en Newcastle, donde durante 6 años hizo de pinche de cocina para pagar sus estudios.

Como causa de esta evolución continua al lado de los más grandes nombres de la cocina internacional, el chef Quirke ha decidido ponerse en manos de los hornos UNOX para garantizar a los clientes de su Pickles la máxima calidad con cocciones puntuales e impecables.